No se si sera por la epoca o por el clima pero el mar estaba contra las rocas y no fue posible acceder a las playas.
aunque este no es su nombre ,es un paraíso donde solo se escucha el sonar de las olas ,una playa hermosa de arenas blancas a las que debe su nombre
La estancia en el Iberostar Playa Blanca, como las anteriores ha sido maravillosa, siempre atendida con una amabilidad extraordinaria, por el personal que me atendio ,asi como acompañada por el clima que me acompaño. Todo muy bien, con las excursiones a las playas del Cayo.
Linda playa, grande, pero ojo con los niños , hay demasiadas olas y realmente el mar es fuerte , ideal para los que practican surf
Muy linda, con muchas olas, para disfrutar de la vista maravillosa que nos dan las playas de Cuba. Llegamos en cuatriciclo que alquilamos en el hotel Sol.