Llegamos tarde, justo para la cena a las 19.00h. Que sorpresa, todos huéspedes en una mesa con candelabros cenando. Preciosa idea de comunicar con todo el mundo. La comida excelente, un sitio super tranquilo y acogedor. Alejado del ruido mundano, lo justo para descansar. Me pareció un sitio maravilloso y la gente encantadora. Lo recomiendo para todas las personas que necesitan una cura de estrés.
Fuimos a posta para conocer este hotel que está muy, muy apartado de la "civilización". Y ese es su encanto, así como su ubicación y el entorno que dispone el hotel y su entorno. Disfrutamos de una cerveza mirando al pantano en un emparrado precioso y tranquilo. Totalmente recomendado para recargar las pilas disfrutando del entorno y de las actividades acuáticas.
La Quinta do Barranco da Estrada es uno de los lugares que he encontrado alrededor de todo el mundo que más impresión ha dejado en mi vida. Los dueños son gente muy especial. De esas personas que te enseñan a vivir. La gente que, como tu, llega hasta allí terminan siendo amigos porque comparten tu misma visión del mundo. El lugar es, como dice Frank, el propietario, the Top od the World. Realmente una gran sorpresa. Un lago para nadar y navegar, un espacio para únicamente escuchar el sonido de los pájaros y el bong que te avisa que la comida de Daniela está dispuesta. Cenas entrañables a la luz de las velas frente a un gran ventanal abierto a la naturaleza, para compartir con los otros viajeros como si fueran una gran familia comandada por Frank y Daniela. Una gran cocina con sabores que te recuerdan otros lugares....¡Quiero volver!…
Estuvimos tres días en Quinta do Barranco y fue una delicia. La ubicación del hotel es única y, para el plan que llevábamos nosotros de relax), fue una delicia. Tranquilidad absoluta,y desconexión total, hasta el punto de no tener cobertura en los móviles, ni tele y la única conexión al mundo "exterior" ser a través del Internet gracias a la wifi que gratuitamente ofrece el hotel. Disfrutamos especialmente de las cenas en familia con nuestros anfitriones ( quienes preparan personalmente la comida y la cena)y resto del huéspedes que decidían unirse a la cena Los desayunos riquiiiisimos!! Fue una delicia de estancia!!
Aunque según te vayas acercando por esos caminos eternos y llenos de baches te surgirán dudas del tipo "dónde me he metido", "como nos hayan timado"...tranquilo, confía, merece la pena. Frank y Daniela te hacen sentir como en casa, el sitio es precioso, puedes coger las barquitas y canoas en el embarcadero e irte a dar una vuelta por el embalse (Pesca, uno de los perros, os acompañará nadando, muy divertido...) puedes leer, tomar el sol, jugar al ping-pong, meterte en la sauna...y además la comida es buenísima, casera bien de precio. tienen buenos vinos y las habitaciones son limpias y tranquilas. Muy recomendable!!
"Hay que hablar con el dueño para que te reserve lo que necesitas"Leer la opinión completa
"Todas las habitaciones tienen encanto, con vistas al lago y flores."Leer la opinión completa
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